Las expresiones del vino

por  / martes, 28 marzo 2017 / Publicado enBlog

Aquellos que se dedican, de una forma u otra, a alguna actividad relacionada con el universo del vino, ya están familiarizados con el vocabulario que a continuación voy a utilizar. Si has ido a alguna cata, visitado alguna bodega o
estás empezando a ser seducido por experiencias enológicas, seguro que habrás escuchado alguno de estos términos. Y si nunca habías sentido atracción por nada de esto y (¡sería un honor para mí!) la lectura de ¿Te cuento un vino? te está impulsando a querer conocer un poquito más sobre este mundillo, a partir de ahora empezarás a prestar atención a las expresiones del vino.

Porque el vino tiene un amplio diccionario propio. A veces complicado y de difícil comprensión. Incluso, muchas veces, tan enrevesado que puede parecer elitista y apartado del público en general. Pero, como el propio vino, rico en
matices y tonalidades. Por su carácter cotidiano, nos hemos acostumbrado a tuitear, a mandarnos un whatsapp, a tener más o menos megas en nuestro smartphone, a coches con bluetooth, airbag y ABS… ¿Por qué no un poco de
terminología sobre este producto también tan cotidiano?

Un vino puede ser abocado si tiene un sabor ligeramente dulce, balsámico si se le aprecian matices de crianza en madera, y largo y persistente cuando sus sensaciones permanecen en boca. Es ligero si tiene baja graduación alcohólica y poco cuerpo, fresco cuando conserva niveles agradables de acidez y untuoso si se muestra suave al tacto en el paladar.

Hablamos de capa para referirnos al color del vino. En el caso de los blancos puede ser pálidos, pajizos, verdosos, dorados, ambarinos, yodados… En el caso de los tintos hablamos de violetas, granates, cardenalicios, amoratados,
cerezas, rubí…

Si el aroma del vino nos recuerda a ciertas frutas, será afrutado, será floral si evoca a determinadas flores. Puede ser herbáceo, mineral, tostado, vegetal… Todo ello sin hablar de tanino, oxidación, pago, maceración, levadura, crianza,
concentración, bouquet, astringencia…

Este es parte del ABC de la vinicultura; palabras que forman parte de una jerga particular, casi un dialecto propio autóctono del país del vino. Un lenguaje cada vez más vasto para definir los infinitos matices organolépticos que un vino nos ofrece en vista, olfato y gusto.

Pero hablamos también de la expresión del vino para referirnos a la naturaleza y personalidad que un determinado vino puede ofrecer en virtud del terreno, clima, variedad, sistema de elaboración o crianza tras el cual podemos
degustarlo. El encanto de abrir una botella y distinguir un determinado varietal, una zona o la forma en que ese zumo se ha transformado en algo tan misterioso, eso también es conseguir acertar con la expresión del vino.

Una bodega, con Denominación de Origen La Mancha, consigue llegar a una tercera dimensión en este concepto de expresión del vino. ¡EA vinos! ha logrado aunar viticultura tradicional, viñedos de entre 40 y 70 años, suelos calizos y calizo calcáreos, pobres, pedregosos y bien drenados, bajos rendimientos y una excelente materia prima y bajos rendimientos con fruta, concentración, colores rojos picota, capa alta, intensidad, aromas a frutas, a crianza, a maderas nuevas, a tostados… Todo esto combinado con las excelencias de la uva Cencibel (Tempranillo autóctono de la mancha), cultivada en el llamado viñedo de Europa, con sus largas horas de sol ideales para la maduración, y un rendimiento por hectárea no muy elevado especialmente en los viñedos viejos.

Bodega dirigida por Manuel Manzaneque Suarez, que tras más de 10 años como director técnico de la bodega de su padre, Finca Elez, una de las pocas bodegas que puede presumir de utilizar el distintivo de Vino de Pago, decide
vivir un día su propio sueño, empezando con su proyecto personal acompañado de su esposa, Paloma Mínguez, y buscando la tipicidad y el respeto a la tierra y sus productos en la elaboración de un vino hedonista, agradable, fresco, goloso y divertido; ¡un vino para disfrutar!

Tras definir las características sensoriales que querían ofrecer a los consumidores de sus vinos, y encontrarlas en una variedad, clima y terruño determinados… Manuel y Paloma deben dar un nombre a sus creaciones enológicas y a su bodega. Y habiendo localizado todo esto en sus originarias tierras manchegas, que menos que titularizar el resultado con una expresión de la tierra…

¡EA! Una típica expresión de La Mancha, positiva, alegre y divertida. Como sus vinos y su proyecto. Expresión de asombro; imagino que la expresión de alguien que idea, concibe, proyecta, planea, comienza, ejecuta y finaliza. ¡EA!
lo he conseguido, lo hemos conseguido.

Aquí está la tercera dimensión de las expresiones del vino. Una expresión tan manchega como sus creadores; Manuel y Paloma. Lo han conseguido. Ea.

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