Menos es más

por  / miércoles, 21 septiembre 2016 / Publicado enBlog

En el año 2006 nos encontrábamos en España en el momento álgido de la burbuja inmobiliaria. Durante casi 10 años, hasta finales de 2007, asistimos a un desmesurado incremento anual en los precios de las viviendas en todo el país. Todo lo que se construía se vendía, en muchas ocasiones incluso antes de empezar las edificaciones objeto de la compra-venta. Especuladores, bancos, inmobiliarias y constructores se beneficiaron económicamente de esta vorágine en la que nuestro país entró durante esos años.

Durante esos mismos años y, probablemente, al abrigo de las “ganancias del ladrillo”, se realizaron importantes operaciones financieras en el mundo vitivinícola. Por afición, extravagancia, capricho, quizás por moda o estilo, y seguramente como refugio de los réditos conseguidos o como inversión para hacer crecer aun más todo lo ganado, lo cierto es que se produce un acercamiento al negocio de las bodegas de personas de máxima solvencia.

En varias ocasiones he podido leer en prensa que, en un porcentaje muy elevado, los resultados empresariales para estos inversores han sido decepcionantes. Muchas de estas bodegas están en venta a precios inferiores al montante empleado en compras de terrenos, construcciones, publicidad…Otras directamente han cerrado… Pero este es otro tema.

En Agosto del año 2006, como decía en pleno boom inmobiliario, Francesc (enólogo) y Sergio (músico) se unen y crean en Mallorca una empresa dedicada a la elaboración de vinos que reflejen la fuerza de la uva y sus matices. Con pocos medios pero, lo importante, con una fruta excepcional, elaboran su primer vino a finales de septiembre de ese mismo año. El lugar de elaboración; el garaje de un amigo. La fermentación y maceración del vino se realizó en refrigeradores de leche, lo que generó una gran superficie de contacto piel-mosto.

En el máximo pico de la locura de compras, de gasto, de inversiones milmillonarias, de despilfarro económico, dos jóvenes elaboran un excelente vino en estas condiciones. ¿La inversión que tuvieron que realizar cada uno de los dos socios? 24.000 euros, 4 millones de pesetas, 4 kilos…

4 Kilos Vinícola, así se llama nuestra bodega protagonista. Con este nombre, Sergio y Francesc realizan toda una declaración de principios; un bueno vino no depende de un gran esfuerzo económico sino de la predilección por la 12 Voltscalidad y la pasión por el producto. Con unos sistemas de elaboración que no se ajustan a pautas fijas, por el contrario son variables cada añada, dependiendo del tipo de cosecha. Seleccionando a mano la uva a la entrada de la bodega (en 2007 reconvirtieron en pequeña bodega un antiguo establo de ovejas sitiado a las afueras de Felanitx), a partir de aquí eligen donde se realizarán las fermentaciones, la duración de las crianzas, el tipo de roble…

Su segundo proyecto es 12 Volts, cuya elaboración refleja fielmente la filosofía explicada anteriormente, decidiendo en cada momento, y casi en el último segundo, lo más adecuado según las características de la añada. Por poner un ejemplo, 12 Volts 2012 es un original y diferente coupage de Callet (uva autóctona mallorquina), Syrah, Cabernet y Merlot. Sus creadores definen este vino como un acumulador de energía, un vino que conecta con el sistema nervioso y recarga las baterías… esta transformación propia de la energía es el origen de su nombre. La ilustración de la etiqueta corresponde al artista Gary Baseman, uno de los dibujantes más influyentes en las nuevas generaciones de ilustradores.

Pero esta bodega tiene otro precioso y encantador proyecto, en colaboración con la Fundación amadip.esment. Esta última es una organización para que las personas con discapacidad intelectual y sus familias disfruten y mejoren su calidad de vida, y dispongan de las mismas oportunidades que todos los ciudadanos.

Fruto de la esta unión nace Gallinas&Focas, un vino en que los miembros de amadip.esment, superando todas las barreras imaginables, colaboran durante todo el proceso de creación, siendo sus principales protagonistas.

Gallinas y Focas

El nombre Gallinas&Focas es el resultado de una tormenta de ideas realizada por miembros de amadip.esment. Cuando se les preguntó porque habían elegido dicho nombre su respuesta fue clara; las gallinas son divertidas y las focas aplauden. Al mismo tiempo se les pidió que realizaran dibujos de gallinas y focas que sirvieran para ilustrar la etiqueta del vino.

Un proyecto ejemplo de que a veces menos es más, de que la pasión, el entusiasmo, la emoción, el ánimo y el empeño no tienen precio. De que 4 kilos se convierten en miles de toneladas si se multiplican por deseo y por trabajo.

Una bodega y unos vinos para disfrutar, divertirse y aplaudir. Como las gallinas y las focas.

 

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