Conociendo a… Enrique López

por  / miércoles, 24 diciembre 2014 / Publicado enSin categoría

Esta entrada es una reproducción literal de la entrevista publicada en el blog de la editorial Libros.com. El enlace del original es http://librosblog.tumblr.com/

¿Te cuento un vino?, tu primer libro, acaba de salir y ya está listo para ser degustado por los más exquisitos paladares literarios, ¿cómo te sientes?

Tremendamente satisfecho con el resultado final, con la edición, con el diseño… Miro el libro terminado y siento una inmensa alegría; en broma le digo a mi gente que es como “mi niño”. No debe ser comparable, pero su preparación, su proceso de escritura y la espera hasta su “nacimiento” definitivo, para mí ha sido lo más parecido a tener un hijo.

Por eso, estos primeros días son de mucha ilusión. No sé qué pasará ahora, pero lo tenemos aquí, y eso ya supone un enorme triunfo

En broma le digo a mi gente que es como “mi niño”

¿Cómo ha sido publicar por crowdfunding con Libros.com?

Es como un reto, y cuando finalmente se consigue y todo sale bien, la satisfacción se multiplica. Libros.com no dudó cuando presenté el proyecto; recuerdo la primera llamada que recibí pidiendo más información y mostrando gran interés en la publicación de mi libro. No me lo podía creer, apenas hacía unos días que había cursado la solicitud de publicación y me estaban contestando… ¡querían ayudarme a sacar adelante mi idea!

A partir de ese momento comenzó la aventura. Necesitaba 100 personas que confiaran en mí, que me apoyaran con la compra de un libro que ni siquiera estaba del todo escrito, y tenía un mes para conseguir ese apoyo.

Probablemente ha sido una de las cosas más bonitas que me ha pasado en la vida. Durante los primeros días el número de mecenas avanzó muy lentamente, y llegué a desmoralizarme. De repente comenzó a subir y subir, se estaba llegando a la cantidad que necesitaba de forma casi milagrosa. Días después, conocí el origen de ese milagro; mi familia, mis amigos, mi gente se había movilizado para conseguirlo, y lo hicieron. Ellos lo consiguieron, no yo. Por eso, este es NUESTRO libro, lo he escrito yo pero lo hemos logrado entre todos.

Creo que publicar mediante crowfunding le da ese valor añadido a la obra. El proyecto pasa de ser individual a ser colectivo. Mi agradecimiento a todas las personas que lo han hecho posible es infinito y para siempre.

Probablemente ha sido una de las cosas más bonitas que me ha pasado en la vida

¿Cuándo empezó tu pasión por el vino?

Pues en realidad soy un novato en este mundo, un aprendiz. Hace poco más de 4 años que hice el curso para conseguir la titulación de sumiller, y es ahí cuando empezó todo.

Antes era un “aspirante a aficionado”; me llamaba la atención, pensaba que sería interesante conocer algo más, pero no tenía tiempo. Siempre cuento que los primeros días de curso me llamó mucho la atención conocer la gran cantidad de variedades de uva que existen… yo pensaba que sólo había dos; las blancas y las tintas. ¡No es broma!

Y ese curso lo cambió todo. Ahí es donde empezó; ir todas las tardes a clase pasó de ser algo que hacía para no aburrirme a convertirse en el momento más esperado de cada día. El vino es algo tan natural y a la vez tan misterioso, tiene tantos matices, tanta simbología, tanta historia… Cuando lo vas conociendo, quieres conocer más y más… te atrapa, te envuelve, te seduce, te enamora…

El vino es algo tan natural y a la vez tan misterioso, tiene tantos matices, tanta simbología, tanta historia…

¿Qué es para ti el vino?

Como he dicho antes, es como una especia de misterio. Es algo inherente a la misma historia de la humanidad, natural, nace como la vida misma. Si haces zumo de uva y lo dejas seguir su curso… se convierte en vino por sí mismo. Con los avances tecnológicos y la propia mejora de los conocimientos, los procesos se han mejorado y son cada vez más dificultosos, lo que evidentemente ha repercutido en un crecimiento exponencial de las calidades. Pero en realidad ese proceso en que un zumo se convierte en vino es algo que la propia naturaleza sabe hacer sin nuestra participación.

Y todo ese proceso es el que digo que seduce y enamora. Es algo romántico; el viticultor recoge un regalo que nos da la misma tierra, la madre naturaleza. Lo planta, lo mima, le ve crecer cada año. Cuando es el momento vendimia, recoge los frutos, los acompaña. Y en bodega ocurre el milagro, la transformación; el azúcar se convierte en alcohol, el zumo en vino. Un resultado único con millones de posibilidades finales diferentes; dependiendo de la tierra, del clima de esa añada, de la variedad, de la elección del proceso de vinificación… Un universo entero en el que quedar embriagado.

Es algo romántico; el viticultor recoge un regalo que nos da la misma tierra, la madre naturaleza.

¿Cómo tiene que ser un buen vino para ti?

Hay una “frase hecha” que no por continuamente repetida deja de ser cierta. El vino bueno es el que a ti te guste. Yo no soy nada sofisticado en este sentido, no tengo gustos extravagantes ni especialmente caros. He tenido la suerte de catar vinos de precios que no están al alcance de muchos de nosotros y evidentemente la mayoría me han parecido espectaculares, lo que quiere decir que un vino de gama alta normalmente es un vino excepcional.

Pero también he probado vinos de bajo coste con una relación calidad/precio estupenda. Vinos de día a día, de disfrutar mientras se cocina, se ve una película o… se escribe un libro.

Para mí un buen vino es ese; el que te hace pasar de un momento corriente a uno de disfrute. El que convierte una tarde cualquiera en una para recordar. Independientemente del precio, de la marca o de la zona de producción.

¿En qué momento decidiste escribir  tu libro ?

No recuerdo el momento exacto. El proceso ha sido muy parecido al ciclo anual de la propia vid. Tras la vendimia, las viñas quedan dormidas, vacías, como muertas. Viven unos meses de descanso, de tránsito… han terminado un ciclo. En marzo llega la primavera, hora de renacer, de empezar de nuevo. La cosecha pasada es eso, pasado. Buena, mala o regular no deja de ser pasada. La sabia interna de la planta empieza a fluir con fuerza; el tiempo anterior hay que dejarlo atrás, pero no es fácil, siempre marca. Por eso a este proceso se le llama “lloro”.

Y empiezan a subir las temperaturas, y aparecen las flores, y luego el fruto. Al principio muy pequeño, y verde, y ácido. Pero poco a poco va adoptando su forma y su volumen…

Y con el calor del verano, la uva va perdiendo en acidez y ganando en azúcar; se va haciendo dulce y agradable, y pierde su dureza. Y va madurando con el paso de los días. Hasta que termina este proceso y está lista para ser recogida…

Yo he vivido un proceso parecido, y durante ese proceso, en algún momento, la idea de ¿Te cuento un vino? germinó en mi cabeza.

¿Qué va a encontrarse el lector en tu libro diferente a otros libros sobre vinos?

Es un libro para amantes y aficionados al vino. Pero sobre todo es un libro para no iniciados, para aquellos que siempre han querido aprender y nunca han dado el paso. No vamos a encontrar aspectos técnicos, vocabulario incomprensible, procesos de elaboración. Es el “lado humano” de este maravilloso producto. Detrás de cada botella que degustamos hay una historia desconocida. Una historia que también ha aportado sabores, aromas y matices al resultado final. Y algunas de estas historias son las que he querido contar.

Si algún lector de ¿Te cuento un vino? se aficiona y se involucra en este mundo después de su lectura, yo seré muy feliz, porque al menos en un caso habré conseguido mi objetivo. Y es un objetivo maravilloso.

Sobre todo es un libro para no iniciados, aquellos que siempre han querido aprender y nunca han dado el paso

¿Crees que es una buena época para el vino en España? ¿O es un sector donde ha afectado la crisis?

Sin duda ha afectado mucho la crisis. Pero de toda crisis nace una oportunidad. Estoy convencido de que es el momento, es ahora. En España tenemos la historia, la tradición, los conocimientos, la materia prima… Tenemos todo para hacer (y lo hacemos) vinos de calidades excepcionales. Pero creo que tenemos que aprender a venderlo.

Y repito, es el momento. Pienso que tenemos que acercar este producto a un abanico más amplio de consumidores. Quizá, entre todos, hemos conseguido  que el vino parezca algo difícil, sólo para expertos, algo que no cualquiera puede degustar. Y no es cierto, lo hemos alejado de “la gente de la calle” con vocabularios, procesos y sistemas demasiado técnicos, pero como dije antes, el vino es algo sencillo, natural.

Y su consumo debe ser así, sencillo y natural. Y además está exquisito.

¿Puedes adelantarnos alguna curiosidad o anécdota sobre vinos de tu libro?

El lector se va a encontrar con historias de bodegas pequeñas y familiares. Historias de abuelos, padres e hijos que siguen una tradición familiar. Historias de amor entre los dueños de la bodega. De nacimientos (de vinos y de personas), curiosidades de cómo fueron los primeros pasos de algunos proyectos…

Y también historias de algunas de las bodegas más grandes e importantes de España. El significado de sus etiquetas, acontecimientos históricos.

En definitiva, el “lado humano” del vino. Espero que lo disfruten.

SUBIR